Tuesday, October 21, 2008

Ciudad de la melancolía





El viernes pasado me llamó Edu al trabajo y me dijo, te vas ligerita a casa y arreglas a casa y entonces yo, a punto de colgarle el teléfono y casi hiperventilando, completamente indignada le pregunté que que se creía y que mejor llegara temprano él y lo dejara todo bien apra cuando llegara yo; pero entonces me dijo que era para que nos pudiéramos ir temprano a Lisboa y entonces mi cara cambió y pude tomar aire de nuevo.

Pero qué hermosa ciudad!
Ya me habían dicho que era linda, pero le añadían adjetivos como dejada, decadente, triste. En realidad yo la encontré romántica, melancólica y antigua... cada uno mira las cosas de diferente manera.
Los edificios son viejos pero ahi la historia de la ciudad no está en un museo sino en la calle, para que la gente la vea y la viva.

Salí enamorada de ahí y con ganas de volver desde el momento que nos fuimos. Y los pasteles de Belém!!! quiero massss

Dejo unas cuantas imagenes que hablarán mejor de la ciudad que lo que pueda decir yo.


Este bar fué una recomendacion de Fran y Lydia. El nombre (pavilhão chinês) me hizo pensar: hay que ver estos frikis que van a Lisboa y se plantan en un chino. Además la entrada es la de un restaurante chino pero además cerrado! Llegas, tocas la puerta y te abre un hombre con pajarita y chaleco rojo que te dice muy amablemente que pases.

7 comments:

Shera said...

Yo me enamoré de la torre de Belén; y como estaban los postres...
Una ciudad para volver.
Bss

Nimraithkar said...

Pues si que es para volver. Lo que pasa es que hasta que no me saque el carnet los viajes en coche están un poco marginados XD
ldu odia conducir :(

Ya me sacaré el carnet! tampoco será tan dificil, no?
:S

A mi lo que mas me gustó fué el tranvía y curiosamente es a lo que menos fotos le hice.

Xanadú said...

Decadente, melancólica, viva, vieja, antigua... Lisboa es, según la mejor definición que he oído hasta ahora, "una vieja dama que se arregla para salir de noche y disfrutar de la vida hasta altas horas de la madrugada".

Me alegro que os gustara, a mi me chifló, me gustó todo, desde el empedrado de las calles, pasando por los tranvías y elevadores, hasta la Torre de Belem y, por supuesto, Los Jerónimos.

Bella ciudad, melancólica, decandente, viva, viva, viva.

Y me alegro que fueráis al Pabellón Chinese, porque es una joya dentro de un joyero que uno no puede dejar de ver si va a Lisboa.

Besitos.

perenquén said...

Una ciudad para recorrerla horas y horas. ¿Tampoco pudisteis encontrar un buen local de fados? No importa, la ciudad ya suena y huele a fado.

La próxima vez, nos vamos los cuatro juntos :-)

Nimraithkar said...

siiiii los cuatro!
y así no tendré que cenar en un local para guiris XD

perenquén said...

Eso fue un poquito culpa nuestra.

Cuando fuimos a Lisboa, lo hicimos sin plano, ni guía ni nada por el estilo; nos orientábamos gracias a un plano de El Corte Inglés que nos dieron en el hotel. Y el único medio que teníamos para ayudaros era el CD de la Guía Campsa, pero nuestro PC está tan viejito que, una vez instalados los programas de tratamiento de imágenes de Lydia no admite que ninguna instalación más.

Por otra parte, y será lo que haremos a partir de ahora, de Londres sí guardamos todas las comandas, las entradas, tarjetas de locales, etc... y tenemos guía. Si os decidís, pasad por Madrid y os ayudamos a organizar el viaje. ¡Hasta os podemos dejar un par de Oister's Cards para que ahorréis en transporte urbano!

Estería genial hacer un viaje juntos. Ojalá tengamos oportunidad.

Un besazo.

P.D.: Que sepa LDU que le va a caducar el ticket de los libros en depósito jejeje

Renee Vivien said...

Oohh, qué bonito! A Pilar y a mí nos falta Lisboa. Ya está: recaudación de fondos para la ONG Pon Lisboa en tu vida! A ver si podemos ir algún día, que las fotos y los comentarios me han hecho gozar de envidia. Un beso para tí y otro con lengua para Edu - ay, no, que pincha, mejor un abrazo -. De Pilar y mío, que ya sabéis lo a menudo que pensamos en vosotros, y ahora que he vuelto asiduamente al blog pues mira, a leerte se ha dicho!