Friday, July 01, 2005

Los Amorosos

Al final siempre vuelvo a los mismos autores, mis favoritos.
Hoy llegué temprano al trabajo y me dio por ver la página de poesía y, como siempre, terminé releyendo algo de Sabines. Este es uno de los más conocidos:

LOS AMOROSOS
Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más
insoportable.

Los amorosos buscan,
los amorosos son los que
abandonan,

son los que cambian, los que
olvidan.

Su corazón les dice que nunca han de
encontrar,

no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada
rato,

llorando porque no salvan al
amor.

Les preocupa el amor. Los
amorosos

viven al día, no pueden hacer más, no
saben.

Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,no esperan nada, pero
esperan.

Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el
otro.

Los amorosos son los insaciables,
los que siempre -¡que bueno!- han de
estar solos.


Los amorosos son la hidra del
cuento.

Tienen serpientes en lugar de
brazos.

Las venas del cuello se les
hinchan

también como serpientes para
asfixiarlos.

Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.

En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la
sábana

y su cama flota como sobre un
lago.

Los amorosos son locos, sólo
locos,

sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben
todo,

de las que aman a perpetuidad,
verídicamente,

de las que creen en el amor
como una lámpara de inagotable
aceite.

Los amorosos juegan a coger el
agua,

a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del
amor.

Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.

Los amorosos se avergüenzan de toda
conformación.

Vacíos, pero vacíos de una a otra
costilla,

la muerte les fermenta detrás de los
ojos,

y ellos caminan, lloran hasta la
madrugada

en que trenes y gallos se despiden
dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién
nacida,

a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas,

a arroyos de agua tierna y a
cocinas.

Los amorosos se ponen a cantar entre
labios

una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,la hermosa
vida.




Hoy no dormí mucho así que no estoy para usar mucho la cabeza.
Tal vez al rato me de por editar la entrada o por poner otra...

...o por irme a mi casa y dormir un par de horitas más.
Al menos es viernes.

2 comments:

Robert Blues said...

Nimra, Los amorosos es de mis favoritos. ¿Lo has escuchado de la voz del propio Sabines? ¡Una maravilla!

Me alegra haberlo leído, tenía tiempo sin hacerlo...

estupendoman said...

Cualquier momento es siempre un buen momento para encontrarse a Sabines. Que buena idea has tenido.