Wednesday, August 17, 2005

Maikir

El viernes salgo de vacaciones y la verdad es que eso es en lo único que pienso, así que no se me ocurren cosas nuevas. A nos ser: playa, avión, paseos, descanso... por eso actualizaré con un relato (un poco largo) que escribí hace un tiempo cuando existía la página naranja. Es a este al que me refería con lo de fan-fic y no se bien si lo sea. Está basado en el mundo creado por Louise Cooper para El señor del Tiempo, aunque apenas sale unas líneas solo uno de sus personajes.


Maikir cerró los ojos y apoyó la frente sobre las manos. La habitación estaba casi a oscuras, solo el débil resplandor de una lámpara de aceite arrojaba su luz amarillenta sobre las páginas que descansaban sobre el abarrotado escritorio. Tendría que haber sido un día alegre, y había tratado de fingir que lo fue. Apenas hacía unos minutos que el último de sus compañeros había abandonado su habitación tras un día de celebración, lleno de risas, comida y alcohol. Acababa de ser ascendido a adepto de 5º grado; no era el grado mayor que podía alcanzar, ni había sido el único ascendido, pero era un mérito importante y Maikir era bastante popular entre los habitantes del castillo, pues siempre hacia frente a los problemas con una sonrisa, además de su aguda inteligencia y ese aire de chiquillo travieso que a pesar de sus 21 año aun no perdía. Por eso sus compañeros lo habían seguido a sus habitaciones sin percatarse del humor taciturno tan inusual en el, con odres llenos de vino y entre sonoras carcajadas para seguir celebrando con el.

Llevaba meses esperando este día con gran expectación, parecía que nada podría empañarlo pero la carta que había recibido esa mañana y que ahora descansaba sobre su escritorio, le había hecho perder el interés en todo cuanto sucedía en el castillo.

Maikir era originario de Wishet , hijo de un modesto mercader. Diez años atrás sus habilidades comenzaron a manifestarse y sus padres se pusieron en contacto de inmediato con una adepta del círculo que por ese entonces residía en la provincia. Sus padres no eran especialmente supersticiosos, pero todo lo que saliera de lo normal era visto con ojos sospechosos y nadie quería verse inmiscuido en asuntos que solo eran competencia del circulo, que aunque era visto con respeto y a veces hasta con veneración, todos decían “mejor de lejos que no es asunto mío”. Maikir veía cosas que otros no veían, al parecer tenía una gran sensibilidad para estar en contacto con otra dimensión o algo similar; poseía también una asombrosa capacidad para convencer a la gente de que hiciera lo que quería y a veces incluso podía mover objetos ligeros con la mente y hasta calentar un poco su leche cuando esta se enfriaba. Esto asustaba cada vez mas a su madre, así que un día su padre lo subió a una carreta junto con un baúl en el que llevaba algunas pertenencias y lo llevó al pueblo vecino, donde vivía Sheidra , la adepta que lo llevaría a la península de la estrella a hacer unas pruebas para saber si podía ser admitido. Kirana , su hermana menor lloró desconsoladamente cuando los separaron, presentía que no lo volvería a ver, pero su madre tan solo bajó los ojos y le entregó una bolsa con algunas provisiones para el largo viaje que tendría que emprender y sin ninguna palabra cariñosa, ni una bendición y sin siquiera un abrazo, lo dejó partir.

Durante 5 años no supo más de su familia, el profundo dolor que sintió fue desapareciendo rápidamente y su carácter alegre terminó por imponerse; se acostumbró a la vida en el castillo y hacía grandes progresos en muy poco tiempo ascendiendo vertiginosamente de posición entre los demás componentes del círculo.

Para entonces ya destacaba entre sus compañeros, siempre sonriendo, con una respuesta ingeniosa para todas las preguntas y un 6º sentido para saber donde buscar la respuesta a cualquier incógnita o problema que se presentara. Sheidra se había convertido en una gran amiga, era en ella en quien más confiaba, a quien comentaba sus descubrimientos y sus sentimientos, y ella a pesar de ser mucho mayor que el nunca lo censuró en nada de lo que dijo o hizo. Su vida no podía ser mejor, tenía todo lo que podía desear y estaba rodeado de gente que lo apreciaba como era. Alguna vez había preguntado a Sheidra de pasada por su familia, a la que no había vuelto a ver pero Sheidra no parecía saber nada sobre esa gente que había entregado a su hijo mayor, el único barón sin derramar una sola lágrima.

En esa época también descubrió algo más, se dio cuenta de que las chicas de su edad, que ya habían dejado de ser niñas, se fijaban en el de otra manera a como lo habían hecho siempre y él también les prestaba más atención cuando se cruzaba con ellas por los corredores o en el comedor. Había crecido, hacía tiempo que ya no se entretenía en el jardín con los niños y había cambiado la estaca de madera por una espada corta con la que se entrenaba de tarde en tarde, más para las exhibiciones y torneos que para su uso práctico, pues una paz relativa reinaba en casi todas partes y el círculo no era necesario para impartir justicia y este se dedicaba mas bien al estudio y la contemplación y no a los asuntos externos. En eso su amiga Sheidra era distinta al resto, que siempre estaba pendiente de lo que sucedía en otras provincias, e incluso había vivido fuera por cortas temporadas a lo largo de su vida.

Y de las chicas… bueno, había una que llamaba en especial su atención. Aaliyah tenía 16 años igual que el y era muy bonita. Su cabello castaño caía en ondas sobre su espalda y sus grandes ojos verdes destacaban sobre su piel tostada. Siempre habían sido buenos amigos, pasaban tardes juntos y a veces iban a la biblioteca donde Maikir la ayudaba en sus estudios, en la memorización de nuevos ritos y para potenciar sus capacidades.


Y mañana más que ya fué demasiado. No me había dado cuenta de lo largo que es...

2 comments:

Robert Blues said...

¡Ya he leído la primera parte! Y me va gustando mucho.

Hey, si te vas de vacaciones, ¿tendremos que esperar los nueve días para la continuación?

Karina Llergo said...

no, no sera necesario
ahora mismo pondré otra parte y si me conecto por alla iré poniendo las demas :D